La discusión sobre las retenciones puso de relieve la política económica y social de gobierno K, pero a la vez la fuerza de un sistema de concentración de capitales que aunque dejó en bancarrota al 70 por ciento de los medianos y pequeños productores de alimentos en 15 años logró capitalizarlos en una “lucha” que beneficia aún más empresarios del campo y ningunéa la voz de los campesinos que sobreviven con una producción para autoconsumo. Est@s últimos, compañeros de la tierra vienen denunciando hace años la concentración más grande del territorio del estado argentino, los efectos nocivos para la tierra, el agua, el aire, la salud, en síntesis, la vida. Y los desalojos solo denunciados en la prensa alternativa de pueblos originarios y comunidades campesinas en Salta, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Corrientes y por donde la carrera por la extensión de la frontera agrícola arrasó como un huracán en los últimos 8 años. La detención de un compañero del Movimiento Campesino de Córdoba ocurrido cuando intentaba detener un remate de tierras con familias viviendo en ellas semanas atrás, da cuenta de ello.
Plantear, entonces, la cuestión de las retenciones puede comprenderse como una puja por el dominio de los excedentes de la concentración entre capital y el estado y no entre campo y gobierno como nos la presentan en los medios de prensa.
En esta puja lo que no está en discusión es solucionar el problema básico de mas de 3 millos de argentinos hambrientos. Es decir de “los perdedores que no se adaptan al sistema, los fundamentalistas anti sistema” como le gusta llamarnos al empresario número uno de la soja Gustavo Grobocopatel.
No se discute, cuando de habla de las retenciones la realidad integral del campesino- indígena, la soberanía alimentaría, la diversidad de la producción alimenticia, sino la rentabilidad de la explotación de la Pacha, de los recursos naturales de los grupos inversionistas en los agro negocios.
La ambigüedad característica esta situación deviene de las nuevas formas de producción que ponen en un que confunde campesino con empresario. Pero a la vez también con la nueva hubicación en las funciones de la producción de los que han subsistido en el sistema: sembrar para los grandes pules de siembre o limitarse al alquiler de la tierra.
En ese sentido vale aclarar que:
1 - La mayoría de los productores y peones empobrecidos por la nula rentabilidad ya han sido exiliados a las grandes capitales como Rosario Buenos Aires o Resistencia Chaco y no presentan dificultad alguna para el gobierno y el capital de los agro negocios ya que las tierras que estos dejaron están en manos de Monsanto, Cargill, Banco Nación o lo Pules de siembra.
Para graficar la concentración de la tierra basta ver que en 10 años en la provincia del Chaco* de más de 2 millones de tierras fiscales 1 millón ochocientas mil pasaron a manos privadas. Produciéndose un exterminio de la masa boscosa más impórtante de Argentina, el Impenetrable, solo para ampliar la frontera agrícola.
2 - Los grandes productores con equipos tierras y capital para alquilar las tierras a los pequeños y medianos productores son la base “territorial” del nuevo sistema. Y quienes más defienden los agros negocios. Estos dejaron de producir para ellos para producir para los Pules de Siembra. **
3 - Pero el principal ganador en este quibombo son los exportadores que al igual que los pules y los grandes exportadores como AGD (Aceitera General Dehesa) , Molinos del Río de La Plata y otros son financiados directamente por el Estado solo por ser la parte del sistema que mayor ganancias lleva. Estos, aplican directamente al productor que trae su cosecha (desde el más grande hasta el más chico) la diferencia de las retenciones es decir el casi el 40 por ciento de la cosecha.
4 - El estado: Miente cuando dice que intenta repartir mejor la “torta”. Esta a la vista que el 80 por ciento de los productores producen el 20 por ciento de las exportaciones y el otro 20 se queda con la mayor parte. La concentración de la tierra ha aumentado drásticamente en los últimos años con los agros negocios a la vez que se incrementa la concentración de la riqueza.
Pero la disputa es por las exportaciones. Las de Soja en 2006 alcanzaron 65 millones de toneladas de granos en poroto aceite, harina, pellets (desperdicio de la chaucha). En 2008 se cree que la cifra habrá aumentado en un 15 por ciento y la rentabilidad en un 20 por ciento. Para ser más gráficos, el monto en dólares fue de 9 mil millones de dólares en todo el 2006. En tanto que la superficie sembrada ya supera 16,7 millones de hectáreas.
Resistencia Campesina
Los campesinos que ven a la vida del campo como factor determinante para definir que se hace con el campo: ese campesino de las gallinas, los cerdos, las vaquitas, pero sobre todo una relación con tierra basada en el respeto a la naturaleza a la diversidad. Esxs campesinxs o las comunidades indígenas que vive luchando contra el desalojo de los sojeros y el estado. Esxs compañerxs que quieren una "vida de campo", distinta a la que propone la ciudad, libre de tóxicos, de la dependencia del alimento no sólo son los principales explotados en todo este circo sino que forman la principal resistencia al modelo de sociedad que extermina los medios de vida y coloca a la clase oprimida en el fondo del fondo.
Sin embargo sin solidaridad, y sin la comprensión de la magnitud del problema por parte de las organizaciones urbanas esta lucha no será posible.
La lucha por la tierra, por el agua en definitiva por una sociedad más libre debería ser la perspectiva y el punto de inflexión entre los campesinos y el pueblo urbano. En su complementariedad esta la posibilidad de trazar un camino libertario entre los del fondo, entre los que no tienen lugar en ninguna agenda, en ninguna disputa más que contra quienes nos oprimen.
Porque atrás de todo, negada, en las huertas, en las chacras, en el trabajo asalariado el Fondo de toda perspectiva e historia de las luchas libertarias sigue siendo el mismo: Tierra Y Libertad.
* Entre 1997 y 2008 aparecieron en los alrededores de Resistencia alrededor de 4 mil nuevos asentamientos urbanos.
**Un Pul de Siembra es un grupo de abogados contadores, lobbystas de grandes empresas que contratan de manera tercerizada a los medianos y pequeños productores para que alquilen tierra, desmonten, unan campos pequeños para formar grandes desiertos de soja de entre 5 mil y 20 mil hectáreas; luego siembren y recauden para ellos por sueldos de entre 5 mil y 20 mil mensuales dependiendo de la extensión de la superficie sembrada.
Escrito por Amilcar
Articulo publicado en Hijos del Pueblo
Extraido de www.laotravoz.net



una konsulta
ke relacion tienen kon el partido M.A.S? (movimiento al socialismo)