Desde los tiempos más remotos, la música fue un vehículo para transmitir, para expresar. En la antiguedad, cuando la escritura aún no había encontrado su lugar, las historias se pasaban de generación en generación por medio de la palabra, recitada en forma de versos, y en la mayoría de los casos acompañada por música, la Illiada y la Odisea, son un ejemplo de esto.
Palabras y música siempre se conjugarib para llegar a lo profundo de cada ser, para permanecer y llevar consigo historias y sentimientos.
Han transcurrido los tiempos, se ha evolucionado (o involucionado en algunos casos), muchas cosas han quedado atrás, y otras permanecerán, siendo la música una de ellas. La humanidad, entonces, siempre hizo ruidos, siempre cantó, tocó música, luego escribió, en definitiva siempre intentó expresarse.
El punk surge muchísimos años después, precisamente en los años '70, como un movimiento musical por un lado, pero también de protesta, de descontento, de búsqueda, de ruptura. Ruptura con todo lo establecido, descontento con todo aquello que impedía la expresión, protesta contra una forma de vida que no proponía un futuro, “no hay futuro para vos, no hay futuro para mí”. Lamentablemente esta consigna fue mal interpretada, y llevó al punk a pensar que este no futuro consistía en arruinarse sus propias vidas hasta llevarlas a su fin, tendencia que aún hoy, con mucha tristeza continúa.
Pero este "no future", no está relacionado con la autodestrucción, sino con la propuesta de vida capitalista, contra el neoliberalismo naciente a mediados de los '70. La no perspectiva de un futuro tenía que ver con que si se seguía por la senda de ese capitalismo neoliberal, a la larga, todos quedarían excluidos, no habría lugar para sueños, no habría lugar para la vida en sí. Y el movimiento punk llamaba a luchar contra esa forma de vida hostil con la vida misma.
De este modo el punk adoptó como suyas las ideas de igualdad, de solidaridad, quizás tomados del hipismo que la generación anterior profesaba, que lamentablemente habían sofocado a base de drogas.
El punk tampoco escapó a esta ofensiva del poder, fue invadido de drogas, fue comercializado, fue desvirtuado y dividido.
Pero las ideas de libertad, igualdad y solidaridad que el punk había tomado como referente, por lo menos en un sector del mismo, quedaron muy arraigadas y se mantuvieron firmes ante el ataque que el movimiento había sufrido.
Es así que estas ideas llamaron a los jóvenes punk's de alguna manera a luchar, a no acostumbrarse a vivir en el mundo que les tocó, sino que se hacía imprescindible contruir el mundo en el que se quería vivir, lejos del adormecimiento que la sociedad proponía. Hacia aquí se oriena la búsqueda, búsqueda que se topa con una vieja lucha, una vieja idea, que se empecinaba por resurgir, por encontrar una generación que levante sus banderas, una idea que encerraba aquellos sentimientos que este sector del punk (el que no taponaron con drogas ni dinero), había hecho suyas. El anarquismo sería entonces el sentimiento que acompañaría la voz punk. Claro que el anarquismo tiene su propia historia, muy rica y honesta por cierto, pero intentó reflejar mi visión de la conjunción anarquismo y punk.
Hasta aquí, a grandes rasgos intenté unir lo que considero es una forma de sentir, una forma de pensar y una forma de vivir.
La música es el medio, el punk la rebeldía y el anarquismo el encauce al que esa rebeldía apunta.
Pero no todo es cuerdas, gargantas y cables. Todo esto debe ir acompañado de actitud, de sinceridad, de compromiso. Hay que ser parte de lo que pasa, no solo hablar de ello. Hay que buscar el cambio, luchando por esa nueva vida, recuperando lo que nos ha sido negado.
La música será el medio de expresión, de explosión, algo tan humano como hacer música y decir (gritar) lo que se siente. Pero el escenario no es todo, también lo es la vida diaria, y para ello, para cambiarla, es por lo que se lucha. Seremos mujeres, hombres, padres, madres, maestros, trabajadores (no del sistema capitalista, sino de la sociedad que queremos construir), y todo lo que queramos ser, en un mundo libre, en un mundo para todos.
Y es por eso que nos organizamos en bibliotecas, ámbitos de estudio, lugares de trabajo, nos organizamos para lograr el cambio, mantener vivos nuestros sentimientos. Y a veces subimos a los escenarios (si los hay), nos colgamos instrumentos y cantamos, cantamos porque queremos decir lo que sentimos, cantamos porque queremos vivir lo que pensamos.
Fuente: Dekadencia Humana. Junio de 2004.




punk j.l.a para ustedes
mantengamos el planeta limpio de los suzios y leprosos policias y los cabrones de los presidentes centralistas .