Roberto Arlt y el anarquismo

Enviado por anarquia.org.ar el Dom, 06/10/2007 - 02:42.

ALGUNOS DATOS BIOGRAFICOS

El Juguete Rabioso: El Juguete Rabioso, Roberto Arlt

Roberto Godofredo Christofersen Arlt nació el 7 de abril de 1900 en la ciudad de Buenos Aires, aunque fue anotado en el Registro Civil el 26 de abril de dicho año. Como tantos otros, fue hijo de inmigrantes. Su padre fue Karl Arlt, un alemán que había formado parte del riguroso ejército prusiano, y su madre fue Ekatherine Iostraibitzer, de origen austriaco-italiano.

La infancia de este escritor transcurrió en el barrio de Flores. A los nueve años de edad fue expulsado de la escuela primaria, y es también a sus nueve años cuando escucha las expresiones de rechazo generalizado que causa la noticia de la detención y el fusilamiento del maestro español Francisco Ferrer y Guardia, masón y anarquista, quien con sus escuelas racionalistas, laicas y libres, había desafiado a la nefasta Iglesia católica, en este caso de España, y a todo el sistema de educación religiosa. Hay una anécdota al respecto contada por el mismo Roberto Arlt y dice: ''Aunque parezca mentira, ya tenía un concepto profundo de lo que era política internacional y derecho privado y social. En esa época fue cuando fusilaron en Montjuich (España), a Ferrer, el maestro de la Escuela Moderna. Este hecho, comentado por mis padres, me indignó de tal forma que, fabricando con papel de barrilete una bandera española, resolví vengarlo a Ferrer. En efecto, colocándole un asta a la bandera, seguido por todos los vagos del barrio, me coloqué frente al almacén de un asturiano bruto, y en medio de la gritería de los muchachos incendié el símbolo español. Luego, de una pedrada le rompí al comerciante un vidrio del escaparate, y huí contento, seguro de que Ferrer, desde el cielo, aplaudía mi desagravio". [1]

La infancia de este escritor no fue fácil. Su padre, como todo militar, tenía su lado sádico y perverso. Cuando el travieso Roberto hacía alguna de las suyas, su padre lo amenazaba, mandándolo a dormir y diciéndole que apenas saliera el sol lo despertaría para darle flor de paliza. De esta manera, el niño asustado no dormía en toda la noche, torturado por la idea de que se hiciera de día y tuviera que entregarse resignado al castigo del padre. El insomnio ocasionado por esta tortura psicológica lo acompañó toda la vida y la relación con su padre siempre fue nefasta. y en la escuela, mientras duró su estadía en ella, siempre terminaba a las trompadas con los demás niños, que lo molestaban por su carácter silencioso y huraño.

Entre el final de su infancia y el principio de su adolescencia, Roberto Arlt descubre el esperanto, comienza a frecuentar la biblioteca anarquista de su barrio, en la calle Terrero al 500, donde lee por primera vez a autores ácratas, devora las colecciones de la Editorial Sempere, que llegaban de Valencia, y se fascina por todo lo que es literatura bandoleresca, que más tarde tendrá tanta influencia en sus obras.[2]

A los 17 años la relación con su padre se hace insostenible y se va de la casa. En 1920 publica Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires y en 1922, se inicia en el periodismo escribiendo en el periódico Patria, que pertenecía nada más ni nada menos que a la Liga Patriótica Argentina, organización paramilitar, católica y ultraderechista, fundada por el abogado Manuel Carlés, organizadora de los fusilamientos callejeros de cientos de obreros durante las huelgas de la "Semana Trágica" de 1919 y en los sucesos de la Patagonia entre 1921 y 1923. De más está decir que fue muy breve su estadía en ese periódico, y que este dato forma parte de las terribles contradicciones que a veces tuvo Roberto Arlt.[3]

En 1924 colabora en las publicaciones Izquierda, Extrema Izquierda y Ultima Hora. En 1926 aparece su primera novela, El juguete rabioso, que inicialmente iba a llamarse La vida puerca, con un marcado acento existencialista. Comienza a escribir en la revista Mundo Argentino. Dos años después ya es redactor de los diarios El Mundo, Crítica y La Nación. Hay que recordar que en el diario Crítica, Arlt conoce a Salvadora Medina Onrubia (1894-1972), la mujer de Natalio Botana, director de dicho medio, famosa agitadora anarco feminista, personalidad polémica incluso entre los anarquistas, con quien Arlt llegó a tener una gran amistad.[4]

En 1929 la editorial Claridad publica su segunda novela, Los siete locos. Sus cuentos se publican en El Hogar, Metrópolis, Azul, mientras sus aguafuertes ya son famosas y esperadas. En 1930 se vincula con la Liga Antiimperialista contra Uriburu, también firmará el manifiesto por la creación de un sindicato de escritores revolucionarios. En 1931 aparece Los lanzallamas, segunda y última parte de Los siete locos. Un año después aparece su última novela, El amor brujo, y comienza con el teatro, estrenando su obra 300 millones, participando del Teatro del Pueblo, fundado por Leónidas Barletta. En 1933 aparecen editadas y seleccionadas sus Aguafuertes porteñas y sus cuentos en El jorobadito, más tarde sus colaboraciones en Mundo Argentino y en 1936 nacen las Aguafuertes españolas, escritas a partir de su viaje a España, una España en la que Roberto Arlt ya vaticina las ansias de revolución social que se vive en las calles, y la pronta llegada de la guerra civil. Hay que tener en cuenta que Arlt vuelve de la península ibérica dos meses antes de que estalle la revolución en dicho país.[5]

En 1939 el médico comienza a advertirle sobre sus problemas de salud, sobre todo cardíaco. Dos años más tarde se edita El criador de gorilas, una selección de cuentos, y su última obra de teatro será El desierto entra a la ciudad, hasta que finalmente, el 26 de julio de 1942 muere en Buenos Aires tras un infarto.

EL ANARQUISMO EN SUS OBRAS

Roberto Arlt. 1: Pintura sobre el escritor.

Lo primero que quiero aclarar es que Roberto Arlt no era anarquista, era sobre todo escritor y periodista, fue un inventor frustrado que vivió hasta el último de sus días siempre con el centavo justo, con el fantasma de la pobreza mordiéndole los talones. Su ideología, si es que tenía alguna definida, era muy mezclada. Era sí un escritor preocupado por la cuestión social, formó parte del grupo literario de Boedo, que tenía una marcada influencia anarquista y luego comunista. En ese grupo estaban escritores como Nicolás Olivari, Leónidas Barletta, Raúl González Tuñón, Alvaro Yunque y Elías Castelnuovo entre otros, todos ellos devoradores de los libros de Dostoievsky, Máximo Gorki y el resto de autores rusos que llegaban traducidos al castellano, como así también de las obras de los poetas franceses denominados "malditos", es decir Rimbaud, Baudelaire, Mallarmé, Verlaine, etc.

El grupo de Boedo editaba la revista Claridad, preocupado por la cuestión social y se oponía de alguna manera al grupo de Florida, que editaba la revista Martín Fierro y que se ocupaba mas bien de la cuestión estética de la literatura, aunque Arlt tenía amigos de ambos grupos.

Tampoco faltaron las críticas de miembros del, ya desde entonces, podrido y estalinista Partido Comunista argentino hacia Roberto Arlt, a quien acusaban de "fascista degenerado", obviamente por no ser parte de su autoritario partido. El mismo Rodolfo Ghioldi, uno de los jefes o patrones del Partido Comunista, se encargará de vapulear constantemente a Arlt, con quien tendrá una gran polémica en el periódico Bandera Roja.

Lo que sí hay que destacar, es que el autor de El juguete rabioso en todas sus novelas hizo una alusión permanente al anarquismo. Tenía muchísima simpatía por los anarquistas y siempre que habló de ellos lo hizo con mucho respeto, sin olvidar que a varios de los anarquistas expropiadores los conoció personalmente, conversando con ellos para armar los propios personajes de sus novelas. Ya en El juguete rabioso (obra cuyo problema central es la vivencia del joven Silvio Astier, que tiene que ingresar al mundo laboral, sabiendo que sólo lo esperan la explotación, la humillación y todas las consecuencias del sistema capitalista), Roberto Arlt aprovecha para burlarse de Manuel Carlés, el fundador de la derechista Liga Patriótica, poniéndole su mismo nombre a un policía de la novela.

En esta obra, los personajes son ladrones, falsificadores, bandoleros. Hay una gran admiración del protagonista central por Jules Bonnot y su compañero Valet, los dos anarquistas franceses que asaltaron numerosos bancos en Francia y en Bélgica a principios del siglo XX y murieron acribillados a balazos y cañonazos por cientos de policías. Así lo hace saber Enrique Izurbeta, el falsificador amigo de Silvio Astier, cuando juntos roban libros en la biblioteca de la escuela, diciendo en ese momento: "Bonnot desde el infierno debe aplaudimos".[6]

Luego, Silvio deberá ir a buscar trabajo, en dos empleos distintos los patrones le preguntan si él es anarquista, por su forma de expresarse y porque lee a Baudelaire y a Dostoievsky. Lucio, el otro ladrón del grupo, se hará policía cuando crece y es perseguidor de anarquistas. Este personaje emplea varias veces el término struggle for life, es decir, la lucha por la vida, frase que toma de un panadero anarquista que hacía explosivos.

La crítica al trabajo asalariado y con él a todo el sistema capitalista, no se hará esperar en El juguete rabioso, allí dice: "¡Ah, es menester saber las miserias de esta vida puerca, comer el hígado que en la carnicería se pide para el gato, y acostarse temprano para no gastar el petróleo de la lámpara!".

Roberto Arlt era ateo, y ello se refleja también en esta obra cuando dice: "Sobre esta tierra quién tendrá piedad de nosotros. Míseros, no tenemos un Dios ante quien postramos y toda nuestra pobre vida llora".[7]

Más tarde, en Los siete locos, obra en la cual los personajes son rufianes, estafadores, un astrólogo mesiánico y lúmpenes de todo tipo que planean de diversas formas la revolución social, Remo Erdosain, el protagonista, dice: "Los hombres se declararán en huelga hasta que Dios se haga presente".[8]

Por otra parte, en Los Lanzallamas, continuación de Los siete locos, sus personajes dirán: " ... Dios canalla. A nosotros. Te hemos llamado y no has venido", o "...a veces se me ocurre que algunos santos eran tremendamente ateos".[9].

Allí también se hará una denuncia de los métodos de terror y tortura que usaban la policía y el ejército argentino, ya en aquellos tiempos, contra los militantes de diversas tendencias. Se criticará al Partido Comunista, al Partido Socialista, a la política exterior norteamericana, a la iglesia católica, a la clase media. Es en esta obra también donde directamente hay un capítulo llamado "Los anarquistas", cuando Remo Erdosain y el Astrólogo van a un sótano del Dock Sud, donde un tal Severo junto a otros dos anarquistas, está preparando bombas y panfletos y al cual Erdosain le sugiere reemplazar las bombas por gases mortales. Este tal Severo, medio rubio y de ojos verdosos, es el mismísimo Severino Di Giovanni, el polémico y célebre anarquista italiano, buscado por toda la policía argentina durante los años '20, y asesinado tras el golpe militar de Uriburu, junto al anarquista Paulino Scarfó. En la vida real, Roberto Arlt será uno de los periodistas que presenció el fusilamiento de Di Giovanni, cuando el diario en el cual trabajaba lo envió a cubrir dicho suceso. Se afirma que Arlt volvió devastado a la redacción del periódico y dijo que no podía entender cómo había gente que se ponía guantes blancos y se frotaba las manos con placer, viendo cómo se fusilaba a una persona, haciendo alusión al festín que representaba para militares, curas y burgueses, ver la captura y ejecución de este anarquista tan buscado. Arlt quiso escribir una nota comentando el asco que dicho fusilamiento le había causado, pero desde la redacción del diario se la rechazaron. [10]

El autor de Los siete locos, al hablar de los personajes de esta obra dice: "Estos individuos, canallas y tristes, viles y soñadores simultáneamente, están atados o ligados entre sí por la desesperación. La desesperación en ellos está originada, más que por la pobreza material, por otro factor: la desorientación que, después de la gran guerra, ha revolucionado la conciencia de los hombres, dejándolos vacíos de ideales y esperanzas. Hombres y mujeres en la novela rechazan el presente y la civilización, tal cual está organizada. Odian esta civilización. Quisieran creer, no pueden. Como se ve, la angustia de estos hombres nace de su esterilidad interior. Son individuos y mujeres de esta ciudad, a quienes yo he conocido. En síntesis, estos demonios no son locos ni cuerdos. Se mueven como fantasmas en un mundo de tinieblas y problemas morales y crueles. Si fueran menos cobardes, se suicidarían; si tuvieran un poco de más carácter, serían santos. En verdad, buscan la luz. Pero la buscan completamente sumergidos en el barro. Y ensucian lo que tocan."[11]

Al finalizar Los lanzallamas, un gentleman "respetable" ubicado en torno al espectáculo callejero que se forma frente al cuerpo del muerto, escupirá el cadáver de Remo Erdosain, al grito de "anarquista hijo de puta, tanto coraje mal empleado", tras ser descubierta la organización revolucionaria que los personajes tenían planeada.

Por otra parte, en vísperas de la terrible sequía que azotó al sufrido pueblo de la provincia de Santiago del Estero, a principios de los años '30, este escritor denunciaba a través de sus textos la situación: "Que se sepa el horror de su muerte, de su anemia, de sus enfermedades, de sus pestilencias. Que se sepa de qué modo están abandonados por la soledad y por los gobiernos ... Es necesario contar el drama de Santiago del Estero. Contarlo sin piedad de lastimar a nadie. Sin piedad de la literatura, y sin piedad del estómago de los lectores. Es necesario escribir con tal fidelidad lo que he visto, que cuando mis frases lleguen a ciertas partes la gente se tape las narices asqueada y avergonzada. No importa. Es la verdad. La verdad de un pueblo que se muere de hambre y de sed, y, por lo tanto, debe ser escuchada".

Finalmente, en El amor brujo, se hará una crítica despiadada del matrimonio y las costumbres burguesas como así también a los empleados públicos y al dinero, será su novela quizás menos lograda.

En sus Aguafuertes porteñas, Roberto Arlt incluye un texto llamado "¿Quiere ser usted diputado?", en el cual saca a relucir toda la corrupción propia de los políticos. Escrita en los años '30 y ubicada en el contexto del período histórico argentino conocido como la "década infame", si uno no supiera la fecha de su redacción, tranquilamente podría pensar que nos está hablando del año 2006. También escribió otra aguafuerte que llevaba el nombre de "El relojero", en la cual dice: "Después que me alejé del latoso relojero, me quedé pensando en este gremio misterioso y dueño del tiempo. Y me quedé pensando, porque más de una vez, recorriendo las calles, me detuve, perplejo, ante un portal, mirando a un sujeto que casi siempre tenía condición israelita, y que con un tubo negro en un ojo, remendaba relojes como quien echa medias suelas a un botín. Y no sé de dónde se me ocurrió la idea de que los relojeros, en el fondo debían ser todos medio anarquistas y fabricantes de bombas de reloj. Porque en las novelas de Pío Baroja, los relojeros si no son anarquistas, son filósofos. Y un relojero filósofo o anarquista no queda mal. En Rusia, al menos en la época del zarismo, todos los relojeros eran sindicados como semirrevolucionarios".[12]

Al acercarse la Revolución Española, Arlt viaja a la tierra del Quijote. Es muy significativa una carta suya dirigida desde allí a su madre y a su hermana Lila, reproducida por Raúl Larra en su obra ya citada, y en la que dice: "Sí, mamá. Sí, Lila. Europa es sólo linda vista por el europeo que ha dejado su patria y tiene nostalgia de ella. Socialmente es una porquería. Los trabajadores viven como bestias, en caserones horribles como los que se describen en las novelas realistas, los únicos que están bien son los aristócratas ... No sé de qué viven los pobres. La gente habla de la alegría del sol y es porque no lo ven nunca. Una mendicidad extraordinaria de todos los sexos. Ciegos a granel. Lo único notable y digno de verse son las iglesias árabes que eran la civilización de estos países podridos por el catolicismo. Pero comprenderás que es un poco absurdo cruzar dos mil leguas de agua para venir a admirar iglesias de piedra. Los campesinos del campo andaluz viven en chociles de paja ... Militares, guardias de asalto, carabineros, frailes gordos, curas, monjas, a granel. Toda esa canalla chupa la sangre del país, mientras los pobres no tienen qué llevarse a la boca ... " [13]

Más tarde, en vísperas de un viaje suyo a Chile, publicará un artículo en el que dice: "Dudo que haya país en Sud América donde las masas hayan sido más cruelmente explotadas, hambreadas, masacradas y calumniadas que las masas proletarias de Chile. Albergándose, cuando pueden, en un conventillo, que nos recuerda las más salvajes descripciones gorkianas, semidesnudos, en compañía de sus mujeres semidesnudas, estos tremendos desdichados han tenido que soportar sobre sus espaldas una sociedad que engendra-¡vean ustedes!- literatos como Benjamín Subercaseaux, banqueros como Edward, financieros como Ross Santa María, es decir, los arquetipos más ferozmente enemigos del pueblo que pueda soñarse para castigo del mismo". [14]

EL EXISTENCIALISTA ICONOCLASTA

Roberto ArltRoberto Arlt

Para los jefes de redacción y los correctores de los periódicos y revistas en los que escribía, Roberto Arlt representaba una pesadilla. Se burlaba de la ortografía, escribía palabras en lunfardo, se burlaba dellenguaje académico, se reía de sí mismo, y hasta se daba el gusto de afirmar que el A1artín Fierro era "un libro para analfabetos". Criticaba a Borges, a fascistas como Leopoldo Lugones, y a otros escritores contemporáneos a él. Omar Borré define sus obras como repletas de "individualismo anárquico", mientras Raúl Larra habla de un "anarquismo nietzscheano, más temperamental que conceptual" en la obra del autor de Los siete locos.

El mismo Arlt nos señala: "Se dice de mí que escribo mal. Es posible. De cualquier modo no tendría dificultad en citar a numerosa gente que escribe bien y a quienes únicamente leen correctos miembros de su familia".

Luego nos afirma: " ... si le hiciéramos caso a la gramática tendrían que haberla respetado nuestros tatarabuelos; y en progresión retrospectiva, llegaríamos a la conclusión de que, de haber respetado el idioma aquellos antepasados, nosotros, hombres de la radio y la ametralladora, hablaríamos todavía el idioma de las cavernas". Oponiéndose de esta manera a los conservadores del lenguaje, que no aceptaban el empleo del lunfardo en la literatura, entendiendo que todo cambio en el lenguaje implica un cambio social, al cual todo conservador no quiere darle cabida. [15]

Tapa libro Arlt. Seleccion: Tapa del libro con una selección de escritos de Roberto Arlt.

En otro momento dirá: "Creo que jamás será superado el feroz servilismo y la inexorable crueldad de los hombres de este siglo. Creo que a nosotros nos ha tocado la horrible misión de asistir al crepúsculo de la piedad, y que no nos queda otro remedio que escribir deshechos de pena, para no salir a tirar bombas o a instalar prostíbulos". [16]

Por otra parte, en los años '60 y '70, una editorial francesa estuvo a punto de traducir y editar la obra de Roberto Arlt, pero luego cambió de idea porque no querían señalar que un tal Roberto Arlt, en un país tan lejano como la Argentina, se había adelantado en 40 años al existencialismo de Albert Camus oJean Paul Sartre. [17]

En cuanto al rol social del escritor, él mismo se burlaba afirmando: "Como otros compañeros me quise acercar a la clase trabajadora. No negaré que se me ocurrió, al asumir semejante actitud, que yo le hada un extraordinario favor al proletariado. ¿Quiénes sino nosotros (según decíamos) podían orientar a la clase obrera hacia la resolución de sus problemas? ¿No constituíamos algo así como la sal de la tierra? A las primeras de cambio algunos obreros fantásticamente instruidos por su terrible dialéctica marxista (que aún no entiendo claramente por ser tan complicada) trituraron nuestros conceptos y mi literatura, y sin pelos en la lengua nos tildaron de ignorantes, vanidosos, oportunistas y chiflados". [18]

Para finalizar, mejor cerremos con una frase de Arlt que me hizo sentir representado muchas veces: "Estoy hambriento de revolución social. ¿Sabe lo que es tener hambre de revolución? Quisiera prenderle fuego por los cuatro costados al mundo". [19]

Salud y anarquía.


NOTAS

  • 1 : Roberto Arlt, el torturado, Raul Larra. Amegh ino Editora. Buenos Aires, 1998. Seguir Leyendo
  • 2 : En las bibliotecas anarquistas que sobrevivieron a los diversos golpes militares y al oscurantismo peronista, aun quedan ejemplares de aquella coleccion de la Editorial Sempere, muy leidos a principios del siglo XX en nuestro pais. Esta biblioteca de calle Terrero al 500, contaba con estantes donados por Rodolfo Gonzalez Pacheco. Ver Raul Larra, obra citada, pagina 42. Seguir Leyendo
  • 3 : Roberto Arlt, su vida y su obra, Omar Borre. Editorial Aires, 2000. Seguir Leyendo
  • 4 : Las anarquistas rioplatenses (18901990), Cristina Guzzo. Editorial Orbis Press. Ph oenix, USA, 2003. Seguir Leyendo
  • 5 : Roberto Arlt, su vida y su obra, Omar Borre. Editorial Planeta. Buenos Aires, 2000. Seguir Leyendo
  • 6 : Obras Completas, Roberto Arlt. (Tomo I). Editorial Losada. Buenos Aires, 1997. Paginas 38 y 54. Para mas datos sobre la vida del anarquista Jules Bonnot puede visitarse por Internet el sitio web www.alasbarricadas.org Seguir Leyendo
  • 7 : Obras Completas, Roberto Arlt. (Tomo I). Editorial Losada. Buenos Aires, 1997. Paginas 109 y 142. Seguir Leyendo
  • 8 : Obras Completas, Roberto Arlt. (Tomo I). Editorial Losada. Buenos Aires, 1997. Pagina 369. Seguir Leyendo
  • 9 : Obras Completas, Roberto Arlt. (Tomo I). Editorial Losada. Buenos Aires, 1997. Paginas 526 y 566. Seguir Leyendo
  • 10 : Severino Di Giovanni (El idealista de la violencia), Osvaldo Bayer. Editorial Planeta. Buenos Aires, 1998. Tambien lo destaca Raul Larra en la obra ya citada. Seguir Leyendo
  • 11 : Roberto Arlt, el torturado, Raul Larra. Amegh ino Editora. Buenos Aires, 1998. Seguir Leyendo
  • 12 : Aguafuertes porteñas, Roberto Arlt. Editorial Losada, Buenos Aires, 1998. Seguir Leyendo
  • 13 : Genio y figura de Roberto Arlt, Gerardo M. Goloboff. Eudeba. Buenos Aires, 1989. Este autor comparara a Roberto Arlt, por su forma de escribir y de usar la pluma como arma, con Camilo Berneri, el escritor anarquista italiano asesinado vilmente por los comunistas en los sucesos de 1937 en Barcelona, en plena guerra civil española. Ver pagina 41 de la obra citada. Seguir Leyendo
  • 14 : Roberto Arlt, el torturado, Raul Larra. Ameghino Editora. Buenos Aires, 1998. Seguir Leyendo
  • 15 : Roberto Arlt, el torturado, Raul Larra. Ameghino Editora. Buenos Aires, 1998. Seguir Leyendo


Para Gabriela, Rodrigo y Fedito, compañeros anarquistas y arltianos con los que compartí monótonas noches de odio y lindos momentos de alegría

por Juan Manuel Ferrario Miembro de la Biblioteca "Alberto Ghiraldo". juanmaferra@hotmaiLcom

Para ver el resto de la publicación El Libertario, aquí

1861 lecturas

Roberto Arlt y la sociedad Argentina

Enviado por el Mar, 07/08/2008 - 21:34.

Roberto Arlt es un escritor diferente, puede que carezca de algunos recursos que sí poseen otros escritores. Pero tenía otros, que a lo mejor, no tenían esos otros escritores. Una persona con la cabeza en el cielo y los pies en el barro, como solo hay pocos. Un autor capaz de representar las problemáticas de las clases menos acomodades de Buenos Aires, y no observándolas como un mero expectador ajeno a la situación, si no, por el contrario describiéndolas como alguien que las ve desde adentro.
Hoy en día, pasaron muchos años desde que él escribió sus libros, pero aunque con algunas difererencias de forma las problemáticas están todavía vigentes. Mientras el cono sur se siga cayendo a pedazos por las políticas imperialistas del norte, mientras existan personas que por imposibilidades del medio no puedan desarrollar sus potencialidades, no tener en cuenta esto me parece que habla de un desinterés social y de un sálvese quien pueda. Dado que yo tengo lo necesario...

Muy interesante el artículo
Si alguien está interesado en hablar al respecto, contáctese conmigo francoel15@hotmail.com

FRANCO

Escribir mal y decir mucho más...

Enviado por el Mié, 06/25/2008 - 23:25.

Es increíble como algunos todavía se dejan manipular sólo por un costado de la realidad.
Seamos como Arlt que aunque algunos opinaban que escíbía mal, tenía mucho que decir, en un país donde abundaban los que escribían bien y no tenían nada que decir. ¿No pasa esto en la actualidad?

esta de diez los siete locos

Enviado por el Lun, 05/26/2008 - 17:20.

rober sos un fenomeno espero que tus escrituras
sigan tan vien como la de los siete locos
bueno de ya mucho saludos
espero conseguir el libro jugete rabiozo
si alguien lo tiene me lo puede mandar a

arlt

Enviado por el Vie, 05/16/2008 - 01:11.

me parece que a roberto arlt como a cualquier escritor no hay que juzgarlo por lo que era, sino por lo que escribia, y creo que tanto borges como arlt tienen distintos tipos de escritura. pero personalmente prefiero ese existencialismo de roberto, es a mi gusto el mejor escritor que tubo la argentina junto con ernesto sabato.

chau suerte

muy buena pagina

anarquista puto

Enviado por el Mar, 05/06/2008 - 02:41.

arlt es cu se moria por tener la misma plata que lugones o borges, era un envidioso de pies a acabeza

ah bue...

Enviado por el Mar, 05/06/2008 - 03:34.

Seguro que vos lo conociste no? Antes de tirar mierda para todos lados lee un poco. Y esta dicho ya que Arlt nunca fue un anarquista propiamente dicho. ¿Por eso hay que decir que no vale nada? Eso es puro dogmatismo... y parece que varios no aprenden. Parece que esa gente va por la calle y antes de saludar a alquien le pregutna si es anarquista... como si eso diria ya que alguien es una excelente persona...

Es algo muy parecido a decir "todo dentro de la ley, nada fuera de la ley"; y si esa frase la transformamos un poco y la adaptamos para el anarquismo... ¿en que se convierte nuestra ideologia? En puro sectarismo...

Excelente

Enviado por el Jue, 04/24/2008 - 03:14.

Sin la vision intelectualoide o semi inteletualoide , empece con un autor desconocido y a q me he basado en él para criticar muchas cosas, lastima que aca en colombia no se conozca mucho de Arlt. Han intentado meterme por lo ojos a Borges, lo respeto, pero me quedo con este loco.

edalmarin@hotmail.com

Arlt

Enviado por el Jue, 03/27/2008 - 22:29.

este tipo es un grande y no hay diskucion ajajja, juguete rabioso esta exelente , ahora voy por los 7 lokos jaj
muy wena la nota

saluDos !

Arlt Arlt Arlt Arlt y más Arlt

Enviado por el Mié, 03/26/2008 - 19:12.

Leí los lanzallamas. Y me quedaron ganas de prenderle fuego al mundo desde las cuatro esquinas, jejeje...

Enorme Arlt.

Si alguien tiene más info, frases, libros, apuntes o lo que sea; la_vieja_159@hotmail.com

Colaboren anarquistas de mierda!! jajaja, no, en serio..

borges y arlt

Enviado por el Mié, 02/13/2008 - 00:20.

Arlt escribe de una manera nueva, directa, sencilla. Borges, un escritor que sufrio toda su vida del gran complejo que arrincona a los escritores latinoamericanos: escriben no para el deleite de los sentidos, sino para demostrar el caudal de terminos que manejan, es necesario leerlos con el diccionario al lado. ARLT ES LA VOZ DEL PUEBLO QUE SE LEVANTA DEL FANGO RUINOSO, PERIFERICO Y LUGUBRE, BORGES EN CAMBIO ES LA VOZ DE LA BURGUESIA CITADINA, QUE MIRA DE REOJO EL PRODUCTO DE SU PROPIA INDOLENCIA.
FAUSTINO ANTUNEZ faustoantunez@hotmail.com

borges por si mismo

Enviado por el Jue, 04/10/2008 - 21:38.

Admiro a Arlt, profundamente. También a Borges(quizá el mejor escritor de toda la literatura castellana)Cada uno emprende su propia búsqueda, cada una implica elecciones, contradicciones. Se puede hacer una lectura clasista del estilo que caracteriza a cada uno(y podemos hacerlo extensivo a todo acto humano) y sacaremos algunas conclusiones. Pero ninguna lectura nos obliga a descartar, o negar la importancia de la obra. Menos aún en el caso de borges."La voz de la burguesía citadina..." como si esa clase no sufriera sus propias miserias y contradicciones. Como si a al proletariado industrial y campesino no le interesaran los misterios de la existencia, del ser, del alma, del tiempo. Borges no se hacía el erudito. Lo era. no le quedó más remedio. Y en esos téminos expresó sus frustaciones, etc. Arlt no era un burgues citadino? Me dirás que era clase media, baja; hijo de inmigrantes.Y si, y su medio lo modeló de determinada manera. Y escribió, acerca de sus frustraciones, con su estilo. Le preocupaba el dinero, quería romper con el sistema, pero no sabía como.Preocupaciones burguesas, de alguna manera, no?Debemos terminar de ver al mundo de manera maniquea. La complejidad humana, su variedad, su riqueza, merecen más que un boca-river. Saludos

ANTUNES Y ARLT

Enviado por el Mié, 02/13/2008 - 00:23.

NUNCA TAN BIEN DEFINIDA LA POLARIDAD ENTRE EL BURGUES BORGES Y EL POPULAR ARLT
EUGENIA AVALOS DE SALTA

Borges sobre Arlt

Enviado por el Mié, 02/06/2008 - 19:03.

Esto es de los cuadernos que Bioy Casares llevaba de sus conversaciones con Borges:

"[Borges] Habló de Roberto Arlt: Era muy ingenuo. Se dejaba engañar por cualquier plan, por descabellado que fuera, para ganar mucha plata, a condición de que hubiera en él algo deshonesto. Por ejemplo, se interesó en el proyecto de instalar una feria para rematar caballos, en Avellaneda. El verdadero negocio consistiría en que clandestinamente cortarían las colas de los caballos, venderían la cerda y ganarían millones. Un negocio adicional: con las costras de las mataduras del lomo fabricarían un insecticida infalible. Era comunista: se entusiasmó con la idea de organizar una gran cadena nacional de prostíbulos, que costearían la revolución social. Era un malevo desagradable, extraordinariamente inculto. Hablábamos una noche con Ricardo Güiraldes y con Evar Méndez de un posible título para una revista. Arlt, con su voz tosca y extranjera, preguntó: '¿Por qué no le ponen El Cocodrilo? Ja, ja'. En Crítica estuvo dos días y lo echaron porque no servía para nada. No sabía hacer absolutamente nada. Me explicaron que sólo en El Mundo supieron aprovecharlo. Le encargaban cualquier cosa y después daban las páginas a otro para que las reescribiera. Dicen que reuniendo sus aguafuertes porteñas, que son trescientas y pico, podría hacerse un libro extraordinario. Imaginate lo que será eso. Las escribía todos los días, sobre lo primero que se le presentaba. Menos mal que algún otro las reescribió. Me aseguran que después se cultivó, leyó a Faulkner y todo eso lo demostró en un artículo de dos páginas, algo magnífico, en que estaba todo. Sobre la crisis de la novela: qué título. Ya te podés imaginar la idiotez que sería eso. Lo que pasa, según Arlt, es que la gente no comprende lo que es la novela, por eso hay crisis de novelas. En la novela cada personaje debe tener un destino claro, como el destino del tigre es matar. ¿Te das cuenta? Tiene que valerse de un animal para significar la sencillez del destino. Más que personajes describiría muñecos".

comentario

Enviado por el Mar, 01/08/2008 - 16:44.

Estoy armando una tesis sobre los lectores de Arlt en la entreguerra. Faltan citas y me podrian servir.
Esta bueno el articulo!!!

aguante ROBERTO

Enviado por el Vie, 12/07/2007 - 01:55.

aguante ROBERTO LOKOOOOOOOOª!!!!!
jej

Parece que Robert Arlt era un Índigo.

Enviado por el Dom, 11/25/2007 - 16:48.

Era eso por ahora. Investigare y lo haré "oficial" la conclución muy pronto.

Me han dicho que él no repetaba muhco la ortografia, yo tampoco en mis escritos.

ESTA MUY BUENO EL TRABAJO

Enviado por el Vie, 11/23/2007 - 18:59.

ESTA MUY BUENO EL TRABAJO

muy bueno

Enviado por el Lun, 11/12/2007 - 03:03.

La verdad es que lei El Juguete RaBioso, porque me lo dieron en el colegio, sino, creo que nunca me hubiera enterado que existia. Lo tuve en dentro de la bolsa de la libreria, aproximadamente unos 3 meses, desde el día que lo había comprado, y un día decidí comenzar a leerlo, y no estoy para nada arrepentida, porque encontre a un gran autor como Roberto Arlt. Al terminar de leerlo, quise saber mas sobre él, y seguir leyendo sus obras, y encontre esta pagina, y la verdad es que me han dado muchas ganas de salir YA a comprarme las demás novelas de Arlt.

Faltan citas

Enviado por el Vie, 10/26/2007 - 20:36.

Amigos, estoy en Paris preparando una tesis sobre Roberto Arlt. Encuentro muy interesante vuestro articulo. Desde este sitio web no puedo ver las citas 18 y 19. Son dos frases muy interesantes de Arlt y me encantaria saber cuando lo dijo y en que contexto. Si tienen las citas, me las pueden enviar a luciano_dipietro@yahoo.fr? Desde ya muchas gracias y felicitaciones por el articulo

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