En medio de un sombrío panorama como el que exhibe el mundo actual, los análisis y propuestas del comunismo mantienen, según nuestra opinión, plena vigencia.
El egotismo es una plaga que parece invadir nuestros medios y ataca arteramente, a ingenuos y poco avisados militantes anarquistas, socavando las bases de nuestras organizaciones.
Con el advenimiento del neoliberalismo, etapa actual del capitalismo, han recobrado vigencia las tendencias individualistas y antiorganizadoras, contra las que lucharon a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, Pietro Gori y Malatesta entre otros.
En Rosario, el Círculo Ciencia y Progreso lanzó en 1898 el manifiesto contra los alarmistas. Este documento fue un aporte tan singular que entre otras cosas sentó las bases para la FOA [Federación Obrera Argentina] de 1901, luego FORA [Federación Obrera Regional Argentina].
La oleada neoliberal surgida desde mediados de los ochenta tiene como correlato ideológico-filosófico el llamado discurso posmoderno. Este discurso se manifiesta en el arte, las ciencias sociales, la arquitectura, etc. Y puede que tenga algún asidero en los países "donde alguna vez hubo modernidad", pero a estas latitudes llegó de la mano de los intelectuales desencantados con los planteos y la lucha revolucionaria.
En plena derrota, genocidio y terrorismo de Estado de por medio, muchos oídos estuvieron y están dispuestos a aceptar resignadamente un presente material, moral e ideológicamente miserable. "Hace la tuya como Fido Dido", "Ya fue loco", "El caño libera", "No future", etc., son algunos de los asertos que caracterizan a esta actitud que se camufla bajo ropaje "militante", en tanto entroniza el egoísmo y hace uso y abuso de los locales y elementos (libros, folletos, sillas, mesas y cuando no archivos) de las organizaciones ácratas.
A este respecto es interesante releer lo que decía acerca del comportamiento esperable de los anarquistas, el revolucionario ruso Nestor Makhno. A continuación y brevemente sus palabras: "Entiendo la disciplina revolucionaria como una autodisciplina del individuo, establecida en cualquier colectivo actuante, del mismo modo para todos y rigurosamente elaborada. Esta debe ser la línea de conducta responsable de los miembros de ese colectivo, acordando un cumplimiento estricto entre su práctica y su teoría.
Sin disciplina en la organización es imposible emprender cualquier acción revolucionaria seria. Sin disciplina la vanguardia revolucionaria no puede existir, porque entonces ella se encontraría en completa desunión práctica, sería incapaz de formular las tareas del momento e incapaz de cumplir el papel iniciador que de ella esperan las masas.
Hago hincapié en la cuestión sobre el aprendizaje de la práctica revolucionaria consecuente. En mi caso, me baso en la experiencia de la revolución rusa que tenía un contenido típicamente libertario en muchos aspectos".
Además ya en 1925 Makhno criticaba duramente a los que hacen "turismo", aprovechando la solidaridad de los compañeros.
Nosotros consideramos necesario el debate sobre estas prácticas negativas y reafirmamos nuestra convicción de los principios del comunismo libertario, posición que se halla en las antípodas del egotismo antes descripto.
Agregaba Makhno y deseamos afirmar nosotros: "Es por lo que hablo de una organización libertaria apoyada sobre el principio de una disciplina fraternal. Una organización así, conduce al acuerdo indispensable de todas las fuerzas vivas del anarquismo revolucionario y le ayudará a ocupar su lugar en la lucha del Trabajo contra el Capital".
"Por este medio, las ideas libertarias llegaran al pueblo y no se alejaran. Solamente los fanfarrones consumados y los irresponsables huirán de tal estructura organizativa".
Vale también la pena recordar a Alexander Berkman quien decía en su libro El ABC del Comunismo Libertario: "...El objetivo de la revolución social, en particular, es capacitar a las masas mediante sus propios esfuerzos a producir las condiciones de bienestar material y social, a elevarse a niveles más altos moral y espiritualmente".
por Carlos Solero
casolero_1@hotmail.com
Rosario noviembre de 2006
Para ver el resto de la publicación El Libertario - Nro 64 - Otoño 2007, aquí

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