En un país en donde pensar distinto es ser terrorista, resulta muy difícil determinar con precisión el significado de esta palabra. En efecto, tal como señala el proyecto de ley del Sr. Pichetto en su artículo segundo... y haciendo uso ilegal y premeditado de la fuerza y/o la violencia, como medio de intimidación o coacción contra un gobierno, o contra la población civil o un sector de la misma y/o sus propiedades, contra bienes de carácter público, de utilidad nacional o de carácter estratégico, para el logro de objetivos políticos, sociales, religiosos, económicos, culturales, financieros, o de cualquier otra índole, cuya consecución ponga a las naciones en situación de agresión militar, coerción económica o presión política, interfiriendo, perturbando o avanzando en forma directa contra sus intereses vitales
... pone en evidencia esta falta, con la perfecta intención de que los que tengan que ponerla en práctica, la puedan acomodar luego al caso, según mejor les convenga.
Veamos: según este escrito serían por ejemplo actos terroristas: los cometidos en Diciembre de 2001 contra el gobierno De La Rúa, también el Cordobazo, también seríamos nosotros, los anarquistas unos terroristas y para colmo, internacionales; lo serían también los luchadores del pueblo de Gualeguaychú, y la modelo que irrumpió entre los presidentes debería estar entre rejas y condenada, a vaya saber cuántos años.
También serían terroristas los piqueteros, o los maestros en situación de huelga o los trabajadores si deciden una huelga general, o parcial, en fin, todo aquél que según el criterio del iluminado que conduzca el servicio de inteligencia lo crea, será por lo menos, atacado por el estado hasta que alguien determine su inocencia.
Para rematarla, y que quede bien claro que no queda nadie afuera, dice en el último párrafo:
La definición incluye a las actividades de organizaciones o grupos políticos y del crimen organizado, que tengan por objeto la realización de actos terroristas de carácter internacional y/o que contribuyan a llevar adelante actos terroristas de carácter internacional perpetrados por terceros.
Vale la pena destacar que para Pichetto es lo mismo una organización o grupo político que uno del crimen organizado. Además vuelve a incurrir "casualmente" en la falta de no definir cuál es un acto terrorista.
¿Quién determinará entonces cuál es un acto terrorista y cuál no?
Es muy fácil, pensar que esto va a depender del signo que tenga el partido que gobierne, es muy fácil prever que irán a la cárcel miles de inocentes por pensar diferente, por pedir justicia, por luchar contra un gobierno, ya sea provincial o nacional.
Sin embargo, también cabe la otra, ¿qué sucedería si toma el gobierno un partido que esté en contra de este servicio del estado? Muy fácil, podrían derribarlo con la ley en la mano.
En el artículo tercero, vuelve con la misma historia pero “dentro del territorio nacional”.
Estos dos artículos, bien poco definidos en materia de exactitudes dialécticas, según el autor dan la posibilidad de actuar según se le dé la gana y fuera de ley, tal como lo anuncia en el artículo cuarto, octavo, décimo, etc., aunque a veces parece decir, por un ratito nada más, a un grupo de personas “entrenadas”.
Esto me recuerda a los años setenta y seis, en donde un grupo de personas entrenadas, para legalizar sus actos, tomaron un gobierno, hicieron una dictadura, escribieron leyes para quedar impunes y después todo lo que ya sabemos.
Esos “entrenados” tuvieron, tal como lo pide Pichetto, herramientas y facultades de carácter excepcional
, y así nos fue.
¿Es necesario decir que el Sr. Pichetto, ya tiene los profesionales listos para ésto? Es más, tiene también los investigadores, tiene el dinero, tiene todo, y lo tiene desde hace varios años, sólo le falta una HERRAMIENTA para ponerlos en funciones sin peligro de ser castigados, y a falta de dictaduras, bienvenidas las leyes. Es más, lo tiene tan bien armado que basta de prueba un botón, y esa prueba es justamente el Sr. Julio López, esto para que vean lo bien que funciona su equipo.
El Señor Pichetto dice en el artículo quinto que la inteligencia tendrá a su cargo el establecimiento de un sistema informático interconectado al sistema de inteligencia nacional, cuando en realidad debe decir: “tenemos”, porque ya lo tienen.
Sería bueno preguntarle a este señor dónde está Julio López, él seguramente debe saber.
A propósito de Julio López, cabe preguntarse si los que él llama poder ejecutivo, son los mismos, por ejemplo, que gobiernan hoy, porque entonces digo que entre los asesinos a sueldo que hay entre el gobierno, los corruptos, y los incapaces, poner esta ley en sus manos sería como pedirle a Videla que gobierne un ratito más.
Es increíble, aunque patéticamente cierto, que a muy poco tiempo del asesinato de un maestro por pedir un aumento de salario, que a poco tiempo de que dos piqueteros fueran ultimados impunemente en una estación de tren, que a poco de que De La Rúa haya mandado a matar gente a la Plaza de Mayo, se ponga esta ley en el Congreso.
Si hubo un terrorista de temer en este país fue justamente el poder ejecutivo, que mató de hambre, de frío, de droga, de palos y de tiros al pueblo. Si hubo corruptos de los grandes fueron justamente en el corazón del poder ejecutivo, en el poder judicial y legislativo.
La confabulación de los tres poderes crearon permanentemente herramientas de carácter excepcional, es más, vivimos con esas o entre esas herramientas. Hay una ley contra los monopolios, y el Estado se la pasa haciendo contratos monopólicos con privadas.
El proyecto de ley habla de intereses vitales, mientras se roban todos los minerales de la cordillera, con un caso escandaloso en la provincia de San Luis, en donde el gobernador acomodó a sus hermanos en los lugares vitales para poder seguir robando y, para colmo, contaminando la zona. ¿Y el interés vital cuál es, en ese caso?
Vendieron la petrolera YPF, la aviación argentina, y cuántos casos más, que no alcanzaría todo el papel para denunciarlo. Y lo peor de todo este análisis es que hay que preguntarse cuántos partidos políticos gobernaron el país, sin contar los golpes militares que, por supuesto, contaron siempre con el apoyo de éstos o parte de éstos. La respuesta es muy sencilla y, por lo tanto, también es fácil, entonces, imaginar quiénes son los que hace muchos años tienen bancas en el Senado y en Diputados. Y también es fácil determinar quiénes son los que votaron para que se aprobaran esas leyes que permitieron “vender los intereses vitales”.
Acto seguido, puede determinarse quiénes son los que quieren “protegerse” de posibles denuncias y/o ataques y/o protestas por los próximos negociados.
Tampoco es difícil tener en cuenta que los mismos partidos son los que manejan los sindicatos.
Por último, es bueno de vez en cuando saber que hay nombres que, no importa el gobierno, “siempre” están, en una cámara o en otra, pero están, como Cafiero que debe tener el récord, además de una fortuna, claro, y Duhalde, por sólo citar dos.
Lamentablemente, acá no necesitamos de terroristas para que “avancen en forma directa contra los intereses vitales”, lo hacen todos los días los gobiernos que están cuando están, y no importa cómo. Entonces, llega la conclusión inevitable. Necesitan una ley para reprimir a todo aquel que se interponga en los negocios del gobierno que sea, y si los vemos robando, no podremos gritarle ladrones, porque seremos terroristas e iremos a la cárcel o moriremos de un balazo legalmente ejecutado.
Es hora de ponernos de pie, compañeros, y decir que NO A ESTA LEY INFAME, gritarles la verdad en la cara, unirnos para protestar y denunciar a esta calamidad.
Denunciar a quienes la llevaron al Congreso, escrachar, repudiar, boicotear y todo lo que sea necesario para impedirlo.
Estamos a tiempo de defender nuestra libertad, luego será peor. La lucha debe ser “ya”, ahora mismo, por todas partes a todo el mundo, nacional e internacional, es hora de luchar por nuestras vidas, por nuestros derechos y, por sobre todas las cosas, por nuestra libertad.
por Ricardo
Ver el resto de la publicación El Libertario [Argentina]. Número 65. Invierno 2007



Hola Ricardo me llamo
Hola Ricardo me llamo Leonardo y quería preguntarte sí el proyecto dwl que hablas, presentado el 11 de sep. del 2002, es este: http://www.derechos.org/nizkor/arg/ley/te002.html.
Te comento porqué. En tu nota decis: " Vale la pena destacar que para Pichetto es lo mismo una organización o grupo político que uno del crimen organizado. Además vuelve a incurrir "casualmente" en la falta de no definir cuál es un acto terrorista"; mientras que el poryecto de ley que yo encontre aclara que el "Art.2- Se consideraran de naturaleza terrorista los delitos cometidos con explosivos, sustancias incendiarias, armas u otros medios aptos para causar estragos o la muerte o grave daño en el cuerpo o en la salud de un número indeterminado de personas, cuando tuvieren como proposito atemorizar a la población o a cierto grupo de personas, o producir represalias de carácter social o religioso, u obtener alguna medida o concesión por parte de cualquier miembro de los poderes públicos".
Espero que me puedas aclarar la duda, sí queres contactarte conmigo lo podés hacer a: sigceo@gmail.com.
Un saludo!