Les escribo a titulo personal y no como integrante del colectivo que edita la publicación anarquista Libertad!, ya que días atrás fui abordado por algunos compañeros que concurren a la FLA y me manifestaron su disgusto por el articulo de AG. que publicamos en Libertad! Nº 37, porque sintieron que era un ataque a la FLA y que había sido escrito con mala intención. El artículo era una respuesta al que escribieron Carlos Solero y José Bodrero en El Libertario Nº 61 y que injuriaba a la corriente del Anarquismo insurreccionalista, tendencia con la que no estamos de acuerdo, pero a la que respetamos. El artículo de AG. reflejaba parte de la indignación que sentíamos frente a las expresiones vertidas en el mencionado periódico, y estaba dirigido como respuesta a Bodrero y a Solero, pero también a la FLA, en especial en el apartado “Toda una institución...” en el cual se enumeraba una serie de episodios deslucidos de la historia de la FLA y que se los ubicaba como antecedente de una línea de pensamiento anarco-liberal, a la que respondía el articulo de borrero.
Lamentablemente el malentendido consistió en que creímos que el articulo era la posición de la totalidad y no de una parte de los colectivos de El Libertario y de la FLA, cuando en realidad la responsabilidad corría por cuenta de sus autores, circunstancia que nos fue aclarada por uno de los editores del periódico. El Libertario es un periódico de una línea editorial abierta que no refleja necesariamente el pensamiento de todos los integrantes de la FLA pero a la vez es editado por la FLA, Como en ninguna parte del periódico se aclara que las notas son responsabilidad de los autores era lógico pensar que era la posición de todos al respecto.
Toda institución tiene sus momentos de gloria y sus momentos de oprobio, porque están integradas por personas pasibles de cometer errores, De esta verdad no se salva ni la CNT-FAI, ni la FORA, ni la FLA, ni el Grupo Libertad!. Las instituciones están en relación con el pensamiento de quienes las integran, y este pensamiento varía en función del recambio generacional y la contribución individual de cada uno de sus integrantes, En la FLA hubo grandes anarquistas entre sus filas: el intachable Enrique Palazzo, el inigualable Macizo, los entrañables Roberto y Rubén, que nos abandonaron cuando tenían tanto para dar aún. Pero también los hubo -y los hay todavía- también de los otros, los que se ligan a esas historias oscuras y odiosas que ya conocemos.
El compañero AG. criticó a las notas mencionadas, en especial a la de Bodrero, y las vinculó al pasado oscuro de la FLA y algunas de sus manifestaciones recurrentes, no para insultar a sus integrantes sino para poner en evidencia desde cual tendencia ideológica provenía la crítica al insurreccionalismo, tema que voy a desarrollar aparte. Si bien nos alegra enterarnos que gran parte de los compañeros de la FLA no están de acuerdo con las opiniones vertidas en los antedichos artículos, algo que ellos mismos me han hecho saber, es necesario destacar que nunca hubo una opinión crítica de ningún otro compañero que fuese colaborador habitual de El Libertario que contradijese posturas tan controvertidas éticamente, si exceptuamos la respuesta de Rodrigo, quien es externo al periódico.
Muy por el contrario se reiteraron los ataques en ediciones siguientes (Nº 63 y Nº 64), firmados por José Bodrero, Carlos Solero y Marcos Pereyra. Este último -lacrimógeno y desafiante- responde indignado a las críticas de nuestro compañero, indignación que se guardó de manifestar cuando Bodrero acusó de fascistas y de servicios del Estado a los insurreccionalistas. Pereyra habla en nombre de la FLA y adosa a su firma la leyenda “FLA Capital”, reafirmando más la posibilidad de vincular a todo el colectivo de El Libertario y la FLA. Si el grupo editor hubiese manifestado que ni El Libertario ni la FLA compartían el punto de vista de los autores, la respuesta de AG. -a pesar de que mantiene diferencias ideológicas tanto con la FLA y con los insurreccionalistas- nunca habría involucrado a la FLA. De todos modos no deja de preocuparnos que en virtud del carácter pluralista de la publicación se le dé espacio a posiciones como la de Bodrero que contradicen la ética libertaria.
Finalmente, quiero dejar bien claro que la FLA no es el enemigo sino el Estado y el Capital; también sé que no alcanza proclamarse anarquista para serlo: anarquistas fariseos hubo siempre y son los únicos que se benefician de estas situaciones. Y que más que favorecer al debate ideológico la publicación de este tipo de exposiciones lamentables atentan contra la propagación y el desarrollo de las ideas anarquistas.
por P. Rossineri
Ver el resto de la publicación El Libertario [Argentina]. Número 65. Invierno 2007

PARA ALVARO----- ,ME REFIERO
para ALVARO tu eres anonimo
Alvaro
Artículo sobre insurreccionalismo
Convocatoria por los compañeros presos en Alemania.
opinar es gratis
por uno que paso por aca
insurreccionalismo
Alvaro
alvaro
Organizacion
BLABLABLA
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