La pretendida heterodoxia del anarquismo

El anarquismo, como forma de entender al mundo y también de intentar darlo vuelta, a través del tiempo se ha ido heterogeneizando cada vez más, respecto no sólo a cuestiones subjetivas, de sujetos, sino también en sus bases y cimientos objetivos.

Subjetivamente alberga a muchísimas modalidades que intentan estar en armonía con el pensamiento anarquista. Lastimosamente, algunas de éstas, ponen como fin su modo de vida antes que al anarquismo, o buscando ridículas relaciones que para algunos podrían convivir en perfecto orden. Pero esto no presenta un grave problema, el problema alumbra cuando, con la excusa de que el ideal es multiforme y heterodoxo, se tergiversa negativamente al anarquismo, y estas tergiversaciones no son menores, ni pueden ser pasadas por alto. Los ejemplos están ante nuestros ojos en las prensas, en actitudes y en los actos de aquellos que se autodenominan &ldquoanarquistas”.

Un ejemplo, en la revista “Veintitrés”, correspondiente al mes de Febrero, en donde individuos declaran que se autodenominan peronistas, socialistas y anarquistas. Obviamente apoyan a detentadores del poder, el partido no me interesa, me da lo mismo que sea el Partido Obrero o el PRO, el fin es el mismo. Esto para citar un solo ejemplo.

Así como también resulta penoso que se adhiera a una serie de frases referidas a la última dictadura militar, como “Juicio y Castigo”, como también el carácter clasista en determinadas consideraciones de sus prensas y tantas otras afirmaciones.

Estos individuos no son ni fueron anarquistas, y que lo sean lo dudo... Con la pretendida heterodoxia y heterogeneidad se agazapan, como diría Rodolfo Gonzalez Pacheco, “sabandijas” que nada tienen que ver con el anarquismo, y no por que me crea “anarquista profesional” tengo permitido calificar de anarquista a alguien, sino porque las verdades, aunque estén más cerca de ser mentiras históricas, y principios que afirman, están en estrecha oposición con lo que el ideal ácrata tiene como principios irreemplazables para llevar a cabo su realización.

La impaciencia, la falta de ética y de principios, residuos de autoritarismo, la búsqueda de un pasado reciente para justificar su presente, en pocas palabras, todo lo antagónico al anarquismo parece florecer y nos alejan todos los días un poquito más de materializar el ideal. Parece que de pequeños nunca oyeron la fábula de la carrera entre el zorro y la tortuga, en la que ésta, con su paso lento pero también firme y decidido, llega antes que el zorro que, abatido por el cansancio y la impaciencia, no llega a la meta.

Nos hablan de programas, estrategias políticas, en una palabra: OPORTUNISMO. ¿Y el anarquismo? Pintado en una pared o en un parche en la mochila. ¡Nada más!

Cuánto daño se le hace al anarquismo, y para peor, se lo mata en el nombre del anarquismo. Se abandona la pureza de un ideal que hace tiempo atrás, otros, unidos, forjaron a un solo brazo, con pasión inquebrantable en el porvenir de la humanidad.

Ante tanta infamia, que tristemente brilla en el anarquismo, sigo creyendo y pongo todas mis fuerzas en la unidad que florece por un fin común, por afinidad de pensamiento y no como una simple alianza, el querer ser masa, únicamente con el fin sumatorio. Propongo y afirmo la postura anarquista en todas nuestras relaciones sociales, la incesante rebelión, rechazando siempre tantos hábitos y costumbres impuestos a lo largo del tiempo. La fuerza está en nuestra postura, en nuestras verdades, en nuestros valores y principios, por las cuales muchísimos murieron.

¡Sí! esto que no produce ruido, ni ríos de sangre, ni fuego. Aquí está nuestra fuerza, la que ante la avanzada del Estado y sus mulos nos da la fuerza para no caer en la trampa.

Considero que primero deberíamos ser hombres, antes que súbditos. Lo deseable no es cultivar el respeto a la ley, sino a la justicia. La única obligación que tengo derecho de asumir es la de hacer siempre lo que considero correcto.

Henry David Thoreau


Ver el resto de la publicación El Libertario [Argentina]. Número 65. Invierno 2007

Wilckens

Acaso queremos el anarquismo de Red Libertaria, OSL, SL, y todo lo que deviene de eso tipo de grupos, no se trata de ortodoxia sino de coherencia!

que bien que bien

un ortodoxo, un anarquista de verdad nos habla desde internet!!! cuanto para aprender, pueblos de la tierra!!! aténganse a las enseñanzas y a la ortodoxia, no se muevan un milímetro de la medida que ¿propone? el autor, so pena de ser catalogados de "sabandijas"... cómo en la inquisición! este es el anarquismo que queremos?

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