Martes 25 Septiembre. 20:30 hs.
La Hidra de Mil Cabezas
historia de los movimientos sociales
Radio Universidad FM 96.5
Jueves de 21 a 22 hs.
(Repetición: Domingos de 21 a 22 hs.)
Sobresaltos del American Dream
Crisis y rebelión en los EEUU
CICLO DE CINE-DEBATE
ASOCIACIÓN ECUMÉNICA DE CUYO
SAN LORENZO 478 ~ CIUDAD DE MENDOZA
25/9 ~ SACCO Y VANZETTI (1970, Italia, ficción, 115 min., dir.: Giuliano Montaldo)
Fidedigna reconstrucción del célebre caso judicial desarrollado en Boston, Massachussets, entre 1920 y 1927, y que desataría una avalancha de críticas, protestas y actos de solidaridad en el mundo entero. Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, dos humildes trabajadores de procedencia italiana, son acusados de un crimen que no cometieron poco después de caer bajo arresto en una redada policial contra los anarquistas. El juicio, repleto de irregularidades bochornosas, dejará al desnudo la naturaleza xenófoba y clasista del sistema judicial estadounidense, que —cediendo a las presiones del establishment— habría de sacrificar la verdad en aras de darle al movimiento obrero «un buen escarmiento» por sus inclinaciones revolucionarias. El film cuenta con el genial Gian Maria Volontè en el papel de Bartolomeo Vanzetti, y, en materia musical, con la destacada participación del compositor Ennio Morricone y de la cantautora Joan Baez.
ENTRADA GRATUITA ~ SALIDA A LA GORRA
Sobresaltos del American Dream
Crisis y rebelión en los EEUU
Lo que veo no es un sueño americano,
sino una pesadilla americana.
Malcolm X
Aquí era «hacer la América»; en Estados Unidos, realizar el American dream, el sueño americano. Pero la idea era la misma: dejar atrás un Viejo Continente azotado por la miseria, el hambre, la guerra, el despotismo, la intolerancia... Atravesar el Atlántico en un interminable viaje lleno de peripecias y privaciones. Radicarse en el Nuevo Mundo, «la tierra de las oportunidades». Hallar sin demora techo y empleo en cualquier parte. Trabajar duro en fábricas o campos ajenos. Ahorrar con sacrificio, durante años, una suma de dinero. Prosperar, tener un negocio propio; convertirse en patrón, primero de uno mismo, después de otros; enriquecerse. Ascender en la escala social y en el standard de vida; comprar una casa, un automóvil, electrodomésticos; tener, en una palabra, confort. Y tal vez —¿por qué no?— llegar a millonario, hacerse famoso... El American dream era el sueño del self-made man, del hombre que se hace a sí mismo, en base al esfuerzo propio, sin duda; pero también, a costa de los demás, de los loosers, de los «perdedores». Es el individualismo a ultranza, el egoísmo brutal, el abrirse camino a codazos y empellones en esa jungla de la competencia salvaje que es el capitalismo.
Pero el sueño americano tuvo como contrapartida necesaria, inexorable, una pesadilla americana: la pesadilla de los millones de inmigrantes frustrados en sus esperanzas de progreso personal o deportados a su países de origen por rebelarse contra su cruel destino; la pesadilla de millones de indígenas masacrados, desposeídos, confinados en reservas y aculturados; la pesadilla de millones de negros oprimidos por la esclavitud, segregados por los blancos, desilusionados con la libertad e igualdad legales, o aterrorizados por el accionar criminal del Ku-Klux-Klan; la de millones de trabajadores explotados en las fábricas, empobrecidos, reprimidos por las fuerzas policiales; la pesadilla de millones de jóvenes abrumados por los valores y deberes que les imponen los mayores; la pesadilla de millones de mujeres confinadas en sus hogares y sometidas a los patriarcales designios de sus esposos; la pesadilla de millones de inmigrantes latinos indocumentados que trabajan en condiciones infrahumanas, por salarios indignos, viviendo con la espada de Damocles de la deportación pendiendo sobre sus trémulas cabezas.
Mas no todo está perdido. Cuando las víctimas de la pesadilla americana se rebelan, vuelven a tener un sueño esperanzador. No es ya el American dream burgués; no se trata esta vez de las ansias de riqueza y confort, fama o poder. Es un sueño de libertad, igualdad y fraternidad; un sueño de justicia y dignidad; un sueño de paz y cooperación. Este sueño no es inocuo: lleva en su germen la destrucción del mundo actual y la creación de uno nuevo. Su sola existencia hace del American dream de los opresores una auténtica pesadilla..

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